domingo, 2 de noviembre de 2014
La crisis cocainómana I
Desde la teoría del marcador sómatico de Antonio Damasio sabemos que la Neurobiología de la cocaína altera, de manera funcional y estructural, la capacidad de tomar decisiones y resolución de conflictos. Estos factores, sumados a características de la personalidad, repercute en las emociones sociales y las capacidades de las personas, muy desarrolladas en aspectos relacionados con actitudes y capacidades propias del consumo de cocaína: mentir, ocultar, distorsionar la realidad, ausencia de empatía...
¿Y si nos estamos encaminando a una sociedad dirigida por una élite que tiene como factor común un consumo exacerbado de cocaína? ¿Nos extrañaría tanto la reacción de nuestros dirigentes y agentes sociales si supiéramos las características y la sintomatología del abuso de cocaína? ¿Nos parecerían tan extraños ciertos patrones de personalidad (narcisistas, histriónicos, antisociales...) si supiéramos su vinculación con el consumo de cocaína? ¿Es casual la correlación entre la explosión de la economía española y el informe UNODC 2006 donde indicaba que España era el segundo consumidor mundial de cocaína?
Todas esta preguntas se perderán en el tiempo como las rayas se pierden en los orificios nasales de los miembros de los consejos de administración de las empresas españolas en las cacerías organizadas por los políticos españoles.
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1 comentario:
Amigo mio voy a ser incluso más radical.
Desde las Neurociencias en la actualidad se están intentando abrir diferentes campos de investigación, Neuroética, Neuromarketing, Neuroeconomía; quizás lo métodos y materiales que emplean en sus investigaciones sean aún rudimientarios desde el punto de vista de productividad científica pero en algunas décadas me temo que será un campo de lo más revolucionario en Ciencia, en tanto en cuanto, nos puede servir para eso que llaman el vivir diario, es decir, ir diseccionando como se comunican los núcleos grises implicados en cada proceso cognitivo y qué técnicas psiquiatricas, psicológicas son las más efectivas.
Podemos cuantificar los que subjetivamente apreciamos y traducimos a lenguaje estadístico, pero en un futuro hablaran los campos magnéticos , pruebas de imagen apoyarán para clarificar si un tratamiento es efectivo.
Díficil, lejano, pero emocionante.
Si nos vamos a los clásicos, de los sospecha,perfectamente en Frankfurt o en Jerez de la Frontera, el eco suena a Freud.
Más que esnifar química estos tipejos creo que se ponen con Poder.
Poder social porque tienen el reconocimiento de medios de comunicación, pueblo, salen en carteles publicitarios(me viene a la cabeza el poema de Bukowski).
Poder económico...
Controlan lo judicial...
Y son políticos
El ego, tendrá un circuito cognitivo fisiológico con sus núcleos grises relacionados casi seguro con el centro de la motivación, a nivel mesencefalico, con hipótalamo, amigdala (me gustaria saberlo con certeza), pero lo que es seguro que estos grandes hombres si no se ponen de coca, hacen de su esperpento moral una estimulación EPIGENÉTICA que modula mediante promotores la transcripción proteica de esos neurotransmisores que mencionas, y a ti tienen su chute dopaminérgico
Amigo, me ha gustado leerte
Saludos desde Córdoba de aquel enfermero con pretensiones de poeta ;)
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