En mi humilde opinión, la Globalización nos ha supuesto un enorme avance y muchos retrocesos:
El avance espectacular es en comunicación y transportes, ya no hay ningún lugar del mundo que esté separado de otro por más de 24h y no hay información que pueda ocultarse a las redes internacionales de transmisión de noticias y eventos.
Los retrocesos son:
-En igualdad social y económica:Nunca la riqueza ha estado tan mal distribuida;
-En etnocentrismo: nunca la cultura occidental ha resultado tan invasiva a escala mundial, ni siquiera en la época colonial;
-En abusos de poder: nunca han resultado más impunes los ladrones a escala global; antes, a los piratas se los ahorcaba, ahora se les dan sillones en Consejos de Administración;
-En fragmentación de los Estados, algunos de los cuales se reúnen con las multinacionales antes de tomar decisiones industriales o comerciales;
-Nunca han habido mayores problema de adicciones, redes de narcotráfico, venta de personas (las modernas esclavitudes laborales y sexuales movilizan más personas que las antiguas redes de tráfico de esclavos), armas...
No soy muy partidario de la Globalización económica y cultural. Mejor dicho, no soy nada defensor del rodillo de la Globalización
domingo, 17 de enero de 2010
HÉROES: NELSON MANDELA
Ahora se va a estrenar la película "Invictus", en la que se explica uno de los momentos más mágicos del final del siglo XX. Escribí esta reseña sobre Nelson Mandela una vez, creo que ya es hora de utilizarla. Toda mi admiración para él.
Nelson Rolihlahla Mandela (Mvezo, 18 de julio de 1918), el preso 46664, capaz de convertir la cárcel en una escuela de política internacional, el héroe contra el apartheid, el hombre capaz de convertir el deporte de la dominación blanca en un símbolo de cooperación interracial y de transformar un campeonato del mundo de rugby en un alegato por la igualdad de todos los seres humanos, fue el primer presidente de Sudáfrica en ser elegido por medios democráticos bajo sufragio universal. Tiempo antes de ser elegido presidente fue un importante activista contra el apartheid que, pese a ser encarcelado durante 27 años, estuvo involucrado en el planeamiento de actividades de resistencia armada. Sin embargo, la lucha armada fue, para Mandela, una "última alternativa". Su compromiso con la ley (era abogado de formación y oficio) y con los derechos humanos le han llevado a posicionarse en muchas ocasiones en contra de muchos de sus compañeros en el Congreso Nacional Africano, incluyendo figuras tan trascendentales como Steve Biko y su propia ex -mujer, Winnie Mandela.
Durante su tiempo en prisión (la mayoría de éste, encerrado en una celda en Robben Island), Mandela se convirtió en la figura más conocida de la lucha contra el apartheid en Sudáfrica. Pese a que el régimen del apartheid y las naciones aliadas a éste lo consideraron junto al Congreso Nacional Africano como un terrorista, su lucha fue parte íntegra de la campaña contra el apartheid. El cambio de políticas contra éste, que Mandela apoyó con su liberación en 1990, facilitó una transición a la democracia representativa en Sudáfrica, no exenta de revueltas callejeras y altercados prontamente resueltas por la acción manifiesta del gobierno de de Klerk y el mandato de Mandela en el CNA). De resultas de una de esas revueltas surgió la noticia de que la ex mujer de Mandela había creado un cuerpo de terroristas negros que iban extorsionando y secuestrando disidentes. Ese escándalo fue la notificación oficial de su divorcio.
Después de haber recibido más de una centena de premios por más de cuatro décadas (incluyendo el Nobel de la Paz junto a Frederik de Klerk por la difícil transición a la democracia realizada en Sudáfrica), Mandela es actualmente un célebre estadista que continúa dando su opinión en temas fundamentales. En Sudáfrica es conocido como Madiba, un título honorario adoptado por ancianos de la tribu de Mandela. Algunos sudafricanos también se refieren a él como 'mkhulu' (abuelo).
Sobre Mandela y la transición se pueden consultar los libros de John Carlin “Heroica tierra cruel” y “El factor humano”. En este último se narra la historia de la final del Mundial de Rubgy del año 1995 y de cómo el deporte y el juego son mucho más cuando existe una mente tan preclara como la de Nelson Mandela, con su determinación absoluta. Esa es la historia que explica Clint Eastwood en su película "Invictus". Solo por conocer la leyenda merece la pena.
Nelson Rolihlahla Mandela (Mvezo, 18 de julio de 1918), el preso 46664, capaz de convertir la cárcel en una escuela de política internacional, el héroe contra el apartheid, el hombre capaz de convertir el deporte de la dominación blanca en un símbolo de cooperación interracial y de transformar un campeonato del mundo de rugby en un alegato por la igualdad de todos los seres humanos, fue el primer presidente de Sudáfrica en ser elegido por medios democráticos bajo sufragio universal. Tiempo antes de ser elegido presidente fue un importante activista contra el apartheid que, pese a ser encarcelado durante 27 años, estuvo involucrado en el planeamiento de actividades de resistencia armada. Sin embargo, la lucha armada fue, para Mandela, una "última alternativa". Su compromiso con la ley (era abogado de formación y oficio) y con los derechos humanos le han llevado a posicionarse en muchas ocasiones en contra de muchos de sus compañeros en el Congreso Nacional Africano, incluyendo figuras tan trascendentales como Steve Biko y su propia ex -mujer, Winnie Mandela.
Durante su tiempo en prisión (la mayoría de éste, encerrado en una celda en Robben Island), Mandela se convirtió en la figura más conocida de la lucha contra el apartheid en Sudáfrica. Pese a que el régimen del apartheid y las naciones aliadas a éste lo consideraron junto al Congreso Nacional Africano como un terrorista, su lucha fue parte íntegra de la campaña contra el apartheid. El cambio de políticas contra éste, que Mandela apoyó con su liberación en 1990, facilitó una transición a la democracia representativa en Sudáfrica, no exenta de revueltas callejeras y altercados prontamente resueltas por la acción manifiesta del gobierno de de Klerk y el mandato de Mandela en el CNA). De resultas de una de esas revueltas surgió la noticia de que la ex mujer de Mandela había creado un cuerpo de terroristas negros que iban extorsionando y secuestrando disidentes. Ese escándalo fue la notificación oficial de su divorcio.
Después de haber recibido más de una centena de premios por más de cuatro décadas (incluyendo el Nobel de la Paz junto a Frederik de Klerk por la difícil transición a la democracia realizada en Sudáfrica), Mandela es actualmente un célebre estadista que continúa dando su opinión en temas fundamentales. En Sudáfrica es conocido como Madiba, un título honorario adoptado por ancianos de la tribu de Mandela. Algunos sudafricanos también se refieren a él como 'mkhulu' (abuelo).
Sobre Mandela y la transición se pueden consultar los libros de John Carlin “Heroica tierra cruel” y “El factor humano”. En este último se narra la historia de la final del Mundial de Rubgy del año 1995 y de cómo el deporte y el juego son mucho más cuando existe una mente tan preclara como la de Nelson Mandela, con su determinación absoluta. Esa es la historia que explica Clint Eastwood en su película "Invictus". Solo por conocer la leyenda merece la pena.
domingo, 10 de enero de 2010
SI.../IF...
El regalo de Rudyard Kipling a su hijo es uno de mis textos de referencia. Lástima que lo hayan usurpado ciertos políticos de medio pelo, los colegios fascistas ingleses y los anuncios televisivos. A pesar de su sobreexplotación no han conseguido restarle ni un ápice de intensidad y emoción. Dios bendiga a Kim de la India.
Si…
Si puedes mantener la cabeza sobre los hombros
cuando otros la pierden y te cargan su culpa,
Si confías en ti mismo aún cuando todos de ti dudan,
pero aún así tomas en cuenta sus dudas;
Si puedes esperar sin que te canse la espera,
o soportar calumnias sin pagar con la misma moneda,
o ser odiado sin dar cabida al odio,
y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad:
Si puedes soñar y no hacer de tus sueños tu guía;
Si puedes pensar sin hacer de tus pensamientos tu meta;
Si Triunfo y Derrota se cruzan en tu camino
y tratas de igual manera a ambos impostores,
Si puedes tolerar que los bribones,
tergiversen la verdad que has expresado
y que sea trampa de necios en boca de malvados,
o ver en ruinas la obra de tu vida,
y agacharte a forjarla con útiles mellados:
Si puedes hacer un montón con todas tus victorias
Si puedes arrojarlas al capricho del azar,
y perder, y remontarte de nuevo a tus comienzos
sin que salga de tus labios una queja;
Si logras que tus nervios y el corazón sean tu fiel compañero
y resistir aunque tus fuerzas se vean menguadas
con la única ayuda de la voluntad que dice: “¡Adelante!”
Si ante la multitud das a la virtud abrigo,
Si aún marchando con reyes guardas tu sencillez,
Si no pueden herirte ni amigos ni enemigos,
Si todos te reclaman y ninguno te precisa;
Si puedes rellenar un implacable minuto
con sesenta segundos de combate bravío,
tuya es la Tierra y sus codiciados frutos,
Y, lo que es más, ¡serás un Hombre, hijo mío!
En inglés, el original es tal que así:
If…
If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you
But make allowance for their doubting too,
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don’t deal in lies,
Or being hated, don’t give way to hating,
And yet don’t look too good, nor talk too wise:
If you can dream–and not make dreams your master,
If you can think–and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you’ve spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build ‘em up with worn-out tools:
If you can make one heap of all your winnings
And risk it all on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breath a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: “Hold on!”
If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings–nor lose the common touch,
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much,
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds’ worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that’s in it,
And–which is more–you’ll be a Man, my son!
Si…
Si puedes mantener la cabeza sobre los hombros
cuando otros la pierden y te cargan su culpa,
Si confías en ti mismo aún cuando todos de ti dudan,
pero aún así tomas en cuenta sus dudas;
Si puedes esperar sin que te canse la espera,
o soportar calumnias sin pagar con la misma moneda,
o ser odiado sin dar cabida al odio,
y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad:
Si puedes soñar y no hacer de tus sueños tu guía;
Si puedes pensar sin hacer de tus pensamientos tu meta;
Si Triunfo y Derrota se cruzan en tu camino
y tratas de igual manera a ambos impostores,
Si puedes tolerar que los bribones,
tergiversen la verdad que has expresado
y que sea trampa de necios en boca de malvados,
o ver en ruinas la obra de tu vida,
y agacharte a forjarla con útiles mellados:
Si puedes hacer un montón con todas tus victorias
Si puedes arrojarlas al capricho del azar,
y perder, y remontarte de nuevo a tus comienzos
sin que salga de tus labios una queja;
Si logras que tus nervios y el corazón sean tu fiel compañero
y resistir aunque tus fuerzas se vean menguadas
con la única ayuda de la voluntad que dice: “¡Adelante!”
Si ante la multitud das a la virtud abrigo,
Si aún marchando con reyes guardas tu sencillez,
Si no pueden herirte ni amigos ni enemigos,
Si todos te reclaman y ninguno te precisa;
Si puedes rellenar un implacable minuto
con sesenta segundos de combate bravío,
tuya es la Tierra y sus codiciados frutos,
Y, lo que es más, ¡serás un Hombre, hijo mío!
En inglés, el original es tal que así:
If…
If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you
But make allowance for their doubting too,
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don’t deal in lies,
Or being hated, don’t give way to hating,
And yet don’t look too good, nor talk too wise:
If you can dream–and not make dreams your master,
If you can think–and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you’ve spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build ‘em up with worn-out tools:
If you can make one heap of all your winnings
And risk it all on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breath a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: “Hold on!”
If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings–nor lose the common touch,
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much,
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds’ worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that’s in it,
And–which is more–you’ll be a Man, my son!
¡ESCÚCHAME!
Cada cierto tiempo me gusta repensar sobre "El mosaico de la Misericordia" de R. O´Donnell, para que no se me olvide que no sé más que nadie sobre sus problemas, que a veces ayudar es tan solo escuchar.
¡Escucha!
Cuando te pido que me escuches y tú empiezas
a aconsejarme, no estás haciendo lo que te he pedido.
Cuando te pido que me escuches y tú empiezas
a decirme que yo no debería sentirme así,
no estás respetando mis sentimientos.
Cuando te pido que me escuches y tú piensas que
debes hacer algo para resolver mi problema,
estás decepcionando mis esperanzas.
¡Escúchame! Todo lo que te pido es que me escuches,
no que me hables ni que te tomes molestias por mí.
Escúchame, sólo eso.
Es fácil aconsejar. Pero yo no soy incapaz.
Tal vez me encuentre desanimado y con problemas,
pero no soy incapaz.
Cuando tú haces por mí lo que yo mismo puedo
y tengo necesidad de hacer, no estás haciendo otra cosa
que atizar mis miedos y mi inseguridad.
Pero, cuando aceptas, simplemente, que lo que siento
me pertenece a mí, por muy irracional que sea,
entonces no tengo por qué tratar de hacerte comprender más,
y tengo que empezar a descubrir lo que hay dentro de mí.
Así que si quieres ayudarme tan solo escúchame.
Y si quieres, luego te escucharé yo a ti,
¡Escucha!
Cuando te pido que me escuches y tú empiezas
a aconsejarme, no estás haciendo lo que te he pedido.
Cuando te pido que me escuches y tú empiezas
a decirme que yo no debería sentirme así,
no estás respetando mis sentimientos.
Cuando te pido que me escuches y tú piensas que
debes hacer algo para resolver mi problema,
estás decepcionando mis esperanzas.
¡Escúchame! Todo lo que te pido es que me escuches,
no que me hables ni que te tomes molestias por mí.
Escúchame, sólo eso.
Es fácil aconsejar. Pero yo no soy incapaz.
Tal vez me encuentre desanimado y con problemas,
pero no soy incapaz.
Cuando tú haces por mí lo que yo mismo puedo
y tengo necesidad de hacer, no estás haciendo otra cosa
que atizar mis miedos y mi inseguridad.
Pero, cuando aceptas, simplemente, que lo que siento
me pertenece a mí, por muy irracional que sea,
entonces no tengo por qué tratar de hacerte comprender más,
y tengo que empezar a descubrir lo que hay dentro de mí.
Así que si quieres ayudarme tan solo escúchame.
Y si quieres, luego te escucharé yo a ti,
CANCIONES DE HIEL Y RABIA
Le doy las gracias a las buenas gentes de la Federación de Alcohólicos Rehabilitados de España/FARE que han tenido a bien publicármelo. También a mi hermano en la Investigación Internacional Francisco Montero Bancalero, el gran Fran de www.auladealcoholismo.es, que también los colgó en su maravillosa página.
Espero que os gusten (o por lo menos que os hagan pensar un poquito).
CANCIONES DE HIEL Y RABIA
No sé ni qué día es. Me levanto con la boca seca y los labios agrietados. Los dientes me rechinan, he debido estar vomitando toda la noche. Sí, hay restos en la cama que los demuestran, ya puede venir el CSI y recoger las muestras de ADN.
Lo que no tengo ni idea es de dónde estoy ni de cómo llegué aquí. Parece que la noche fue movidita, me duele justo encima del ojo y tengo rota toda la camisa. Por suerte no me acuerdo de nada de lo que pasó. De momento.
Ya sé qué día es. Es miércoles y son las 3 de la tarde. Llevo bebiendo desde el sábado. Estoy en mi habitación, en mi casa. Sigo sin saber qué ha pasado.
Creo que se me está empezando a ir la olla. O igual hace tiempo que se me empezó a ir y ahora la he perdido del todo.
“Somos el club del alcohol…”
Danza Invisible, “El club del alcohol”
Era divertido beber. Era como una excusa para divertirte con tus amigos, era como una fiesta continua donde había risas, bromas, juegos, chistes, chicas…y priva, mucha priva.
Al principio no era mucha, era más inocente que real. Cervecitas, vino del pueblo, tintos de verano…Nunca fue serio, nunca pareció serio. Era gracioso ver quién caía borracho por primera vez, a cuál de nosotros le sentaba peor ese día y potaba hasta los higadillos rodeado por un corro de húngaros que le gritaban y jaleaban como el héroe del día, a quién en plena borrachera le daba el chute de euforia y se lanzaba a por esa chica a la que llevaba mucho tiempo admirando sin ser capaz de decirle ni una palabra, cómo a ese mismo tipo la chica solía rechazarlo cuando se le acercaba trompa y baboso perdido y entonces había otra excusa para seguir con la fiesta (por un amigo se hace lo que sea). Éramos unos críos, éramos inocentes; éramos tontos y nos creíamos graciosos. Éramos unos inconscientes. Hoy lo sé, no necesito que nadie me lo diga como algún padre nos lo dijo en aquella época:”Mira los culo cagaos éstos yendo de borrachera”. Y nos reímos del comentario. Qué listos éramos.
“Litros de alcohol, corren por mis venas, mujer,
No tengo problemas de amor, lo que me pasa es que estoy loco por privar”
Ramoncín, “Hormigón, mujeres y alcohol”
Como toda banda necesitábamos nuestros himnos y nuestros héroes. Los himnos solían ser las grandes canciones de grandes borrachos, como a nosotros nos gustaba creernos: mediocres nunca, siempre al máximo. Nuestros héroes eran esos mismos borrachos, sumados a algún yonki y mezclados con algún literato o filósofo con ínfulas. Supongo que nos gustaba divagar y toda la grandilocuencia de nuestros mitos se transformaba en verborrea y disparates saliendo de nuestra boca. Pero es que éramos unos críos, inexpertos, inmaduros y que deseaban aprender a vivir a cualquier precio. Y ese coste era muy pequeño cuando tienes amigos con los que compartir experiencias. Ese fue el mejor de los tiempos. Todo lo malo llegó después. Ojalá siempre se hubiera quedado en divertirte con los colegas del barrio.
Llegaron las novias, llegó el ¿amor? Creo que lo que sentía en aquel momento era deseo y encaprichamiento, más que elevarlo a tan altas cotas. No llegué a conseguir esos sentimientos tan sublimes que algunos de mis compañeros sí sentían. Quizás la vergüenza me comía en algunas ocasiones. Quizás era que no sabía cómo hacerlo. Alguna vez quise decirle a alguna chica que me gustaba mucho. La primera vez que los hice me tome unas cervezas para envalentonarme. Me salió bien. En realidad, me salió fatal. Aprendí a no esforzarme, a no sentir mariposas en el estómago ni que se me secara la boca ni a atrancarme y no encontrar las palabras…A partir de ese momento dejé que mi valor dependiera de las copas que tomara. Mal hecho. Muy mal hecho.
Ene se momento empezó mi lenta y progresiva caída libre. No me lo podía ni imaginar. Con lo chulo y listo que me creía yo en ese momento. Con lo que me pavoneaba delante de mis amigotes. Madre mía, que equivocado estaba.
“Beber, beber y bailar, y si solo se puede beber pues solo beber (y whisky viene y whisky va)”
Ciudad Jardín, “Beber y bailar”
Viernes o sábado. De noche. Salir arreglado y preparado para divertirte de casa. Empezar por beberte unas cervezas con unas tapas. No comerte las tapas para que se te suban mejor. Beberte una nevera de cervezas, empezar por rubias, continuar con negras, mezclarlas con chupitos, seguir con copas, terminar con tragos largos con hielo. Beber hasta emborracharte y perder la conciencia. Follarte a otra tía tan borracha como tú y de
la que no sabes el nombre (o no te acuerdas) en un portal (¿tu casa? ¿la suya?). Jurarle que al día siguiente la vas a llamar. Mentira. Todo es una gran mentira.
Tirarle los tejos a una amiga de toda la vida que te tenía cariño y estima cuando estabas sobrio. Intentar follarte a la hermana de un amigo que conservabas desde el colegio y que te tenía aprecio. Los dos te tenían aprecio. Pelearte con uno que piensas que te ha mirado mal o que te parece que no te ha mirado.
Bailar como un zombi. Creer que estás bailando cuando solamente arrastras los pies y te caes al suelo de pura borrachera.
Llegar a casa hecho una mierda, sucio y derrotado. Comer como una bestia antes de acostarte. Meterte en la cama, correr hacia el baño y vomitarlo todo: alcohol, comida, bilis…
Bienvenido a una noche de fiesta. Qué divertido.
“Celebrate, the party is over, I´m going home…”
(Felicidades, se acabó la fiesta, me voy a casa)
An Emocional Fish, “Celebrate (party is over)”
Cerrar todos los bares. Acostarte el último. Beber más que nadie. Beber cada día más, beber, vomitar, volver a beber. Besar a una chica con olor a vómito en el aliento. Vomitar y follártela en el mismo sitio donde has vomitado. Pelearte con quien sea por cualquier cosa, hasta hacerle sangre, hasta que te parten la cabeza. Ver como a un amigo le destrozan la cara con el candado de una moto. Beber. Desinfectarte una herida con tequila. Continuar la fiesta después, orgulloso de tu hombría.
Hay una hora de la noche en que el cajero automático te invita a copas. Después, al día siguiente, no tienes ni un duro, hay un puñado de papeles con los datos del banco en tu bolsillo y te van a cargar un montón de dinero de intereses. Ya lo has jodido todo. Ahora te toca mentir y lloriquear para que el banco no te embargue hasta el aliento.
“One scotch, one bourbon, one beer”
(Un whisky escocés, un bourbon, una cerveza)
John Lee Hooker, “One scotch, one bourbon, one beer”
Aburrirte todos los días. Esperar al fin de semana. Tirarte toda la semana planificando lo que vas a hacer. Ir al supermercado, comprarte una botella de escocés, una botella de
Kentucky y una caja de latas de cerveza. Tomarte el pulso mientras lo compras todo. 180 pulsaciones por minuto en reposo. Se te va a salir el corazón por la boca. ¿Y si te echas una cerveza antes de pasar por la caja? Al fin y al cabo, lo vas a pagar todo.
Nada más emocionante que beberte Escocia en un vaso. Al principio poco a poco, con un refresco, después en vaso largo, al final a palo seco. Con el resto de la canción cambias el sabor de tu boca y ayudas a que se te suba o se baje. Mentira, estás tan trompa que no sabes ni lo que te estás tomando.
Aprendí a combinar bebidas en las borracheras: un tipo de priva hace que se suba otra y la cerveza sirve siempre para rebajarla. Aprendí a disfrutar de las resacas y tomarte una caña para seguir colocado. Consumir más whisky después de la cerveza para tener el cerebro en una nube tóxica. Seguir con este ritual hasta no poder más. Olvidarte de todo para no tener que dar explicaciones. Caerte al suelo, quedarte dormido.
Levantarte y volver a empezar. Una y otra vez.
“Remedy is all I need”
(Un remedio es todo lo que necesito)
The Black Crowes, “Remedy”
Llegas a un punto que la priva es tu medicina. Se convierte en tus analgésicos, tus antidepresivos, tus ansiolíticos, tus antipsicóticos…A partir de ese día tú no le vas a contar tus secretos a nadie porque piensas que nadie te puede entender. Además has llegado a un punto en el que no sabes ni por dónde empezar. A partir de ese día tú lo que quieres es evadirte por un rato, escapar de tus pensamientos, olvidarte de ti mismo y de todos los que te rodean. Y ya sabes cómo conseguirlo. Y rápido.
Llega un momento que nadie te tiene que invitar a tomar una copa. Hay un día en que has tenido un problema y bebes. Te has peleado con un compañero y bebes. Te sientes solo y bebes. Te duele el estómago y bebes. Te duele la cabeza y bebes.
Hay un día que el Real Madrid gana un partido de fútbol y antes de que el árbitro pite el final tú ya te estás vistiendo para salir a recorrer los bares hasta inflarte.
Llegas a un punto en que si tienes que elegir entre quedar con una mujer o quedarte solo en casa decides no complicarte la vida y no llamas a nadie. Tú ya tienes una cita. Con una botella de algo fuerte que te ayude a no ser tú por un momento. Por unas horas.
El día que sabes que has perdido los papeles es aquel en el que te sientas en el sofá de casa y sin ninguna excusa te clavas poco a poco una botella de cualquier cosa. Sin hablar con nadie. Porque sí.
“I´m just Doctor Feelgood and I´ll be your Frankenstein”
(Tan solo soy tu doctor Curalotodo y seré tu Frankenstein)
Motley Crüe, “Doctor Feelgood”
Hay un salto grande en tu relación con la bebida y es cuando empiezas a tomarla directamente de la botella. Ya no te hacen falta vasos como intermediarios, ya la relación con el alcohol es más que íntima.
Por fin llega un momento en que no necesitas familia ni pareja ni amigos ni aficiones ni trabajo. A partir de ese día beber es tu única ocupación. A jornada completa. La primera vez que lo haces, al día siguiente te quema la garganta y te rechinan los dientes. El malestar que sientes en el estómago y la cabeza hace que te den ganas de vomitar. Para no hacerlo echas otro trago. Y otro más.
Ya no es divertido. Ni siquiera te ríes. Y quitas los espejos del salón para no verte la cara cuando estás borracho. Te das pena. Y no te puedes engañar. Nunca más te vas a poder engañar.
“Clean, the cleanest I´ve been, you know what I mean…”
(Limpio, lo más limpio que he estado, sabes lo que significa…)
Depeche Mode, “Clean”
La primera vez que pasé por la puerta de un centro fue por probar. Realmente no creía que me hiciera falta, pero estaba harto de los comentarios de mi madre y de algún viejo amigo que me quedaba. Cada vez que veía a alguien por la calle me decían que tenía mal aspecto. Que si me pasaba algo. Inmediatamente te venían los pensamientos a la mente: Qué cabrones, si estoy hecho polvo, a ti qué te importa, es mi vida, no le pido nada a nadie…Llegó un día en que se me agotaron la excusas y fui a un centro a mirar qué podían hacer por mí. Medicación por un tubo (gotas, ansiolíticos, antidepresivos…Geniales para combinarlos con más priva), grupos de terapia, entrevistas con psicólogos, talleres…Me servían durante un tiempo. El problema estaba en que cuando me preguntaban si echaba de menos una cerveza y les decía que no, se
quedaban tranquilos. Y era verdad, yo no echaba de menos una cerveza. Yo lo que echaba de menos era pillar una cogorza de tamaño familiar y olvidarme de la vida tan aburrida y agobiante que llevaba. Y yo me volvía a emborrachar cada cierto tiempo. Sin motivo aparente. Porque sí. Y cuando me preguntaban qué había fallado yo no sabía qué contestar. Hoy sí que lo sé. Debería haberles contado que tenía un pensamiento atrancado en mi cabeza: Te echo de menos, botella. No me abandones nunca y yo no te dejaré a ti. Mi mujer, mi vida, mi familia. Lo eres todo para mí.
¿Cómo explico yo esto en un centro? ¿Cómo le hablo de esto a un psicólogo por muy clínico que sea? ¿A un médico que te ve diez minutos en una cita? ¿A mi pobre madre que llora cada vez que me ve hundirme en la miseria y apagarme poco a poco?
Esto ya no es vida. Ya no tiene gracia. Dejó de ser divertido hace tiempo, pero ahora ya no puedo salir de aquí. Hay quien dice que hay luz al final del túnel. Yo de momento no veo ni el túnel.
“Why can't we not be sober? I just want to start this over. Why can't we drink forever. I just want to start this over.”
(¿Por que no podemos estar sobrios? Solo quiero empezar esto de nuevo
¿Por que no podemos beber por siempre? Solo quiero empezar las cosas de nuevo)
Tool, “Sober”
Hoy soy otra persona. Ni mejor ni peor, tan solo diferente. Creo en mí mismo, confío en quien soy. No necesito ninguna mentira ni escondite para reconocer que me he equivocado, que me sigo equivocando.
Llegué a un lugar donde me escucharon. Donde me dejaron elegir. Donde me hicieron de espejo y me ayudaron a entenderme, a respetarme, a quererme, a perdonarme. A pedir perdón. A recuperar mi dignidad. A descubrir que mis debilidades son lo que me hace más fuerte. A permitirme un segundo de duda. A reconocer mis ansiedades. A echar de menos quien fui. A decirle adiós para siempre.
Nunca se puede empezar de nuevo. No puedo olvidar, no debo olvidar. En el fondo de mi corazón y mi alma me he sentido en paz. Eso debe ser bastante para no volver a caer. Para encontrar mi camino y ser feliz. Sentirme feliz.
Me ha costado un mundo llegar hasta aquí. Cada día de mi nueva vida doy gracias por disfrutar de un nuevo día fresco y en seco. Los días buenos, los regulares, los malos, los asquerosos, los maravillosos. Los momentos del amor y los de la rabia. Siempre en
seco. La vida fresco sabe diferente. Es muy difícil, eso sí. Pero más difícil es la otra vida.
Hoy tan solo soy una persona. Yo.
Espero que os gusten (o por lo menos que os hagan pensar un poquito).
CANCIONES DE HIEL Y RABIA
No sé ni qué día es. Me levanto con la boca seca y los labios agrietados. Los dientes me rechinan, he debido estar vomitando toda la noche. Sí, hay restos en la cama que los demuestran, ya puede venir el CSI y recoger las muestras de ADN.
Lo que no tengo ni idea es de dónde estoy ni de cómo llegué aquí. Parece que la noche fue movidita, me duele justo encima del ojo y tengo rota toda la camisa. Por suerte no me acuerdo de nada de lo que pasó. De momento.
Ya sé qué día es. Es miércoles y son las 3 de la tarde. Llevo bebiendo desde el sábado. Estoy en mi habitación, en mi casa. Sigo sin saber qué ha pasado.
Creo que se me está empezando a ir la olla. O igual hace tiempo que se me empezó a ir y ahora la he perdido del todo.
“Somos el club del alcohol…”
Danza Invisible, “El club del alcohol”
Era divertido beber. Era como una excusa para divertirte con tus amigos, era como una fiesta continua donde había risas, bromas, juegos, chistes, chicas…y priva, mucha priva.
Al principio no era mucha, era más inocente que real. Cervecitas, vino del pueblo, tintos de verano…Nunca fue serio, nunca pareció serio. Era gracioso ver quién caía borracho por primera vez, a cuál de nosotros le sentaba peor ese día y potaba hasta los higadillos rodeado por un corro de húngaros que le gritaban y jaleaban como el héroe del día, a quién en plena borrachera le daba el chute de euforia y se lanzaba a por esa chica a la que llevaba mucho tiempo admirando sin ser capaz de decirle ni una palabra, cómo a ese mismo tipo la chica solía rechazarlo cuando se le acercaba trompa y baboso perdido y entonces había otra excusa para seguir con la fiesta (por un amigo se hace lo que sea). Éramos unos críos, éramos inocentes; éramos tontos y nos creíamos graciosos. Éramos unos inconscientes. Hoy lo sé, no necesito que nadie me lo diga como algún padre nos lo dijo en aquella época:”Mira los culo cagaos éstos yendo de borrachera”. Y nos reímos del comentario. Qué listos éramos.
“Litros de alcohol, corren por mis venas, mujer,
No tengo problemas de amor, lo que me pasa es que estoy loco por privar”
Ramoncín, “Hormigón, mujeres y alcohol”
Como toda banda necesitábamos nuestros himnos y nuestros héroes. Los himnos solían ser las grandes canciones de grandes borrachos, como a nosotros nos gustaba creernos: mediocres nunca, siempre al máximo. Nuestros héroes eran esos mismos borrachos, sumados a algún yonki y mezclados con algún literato o filósofo con ínfulas. Supongo que nos gustaba divagar y toda la grandilocuencia de nuestros mitos se transformaba en verborrea y disparates saliendo de nuestra boca. Pero es que éramos unos críos, inexpertos, inmaduros y que deseaban aprender a vivir a cualquier precio. Y ese coste era muy pequeño cuando tienes amigos con los que compartir experiencias. Ese fue el mejor de los tiempos. Todo lo malo llegó después. Ojalá siempre se hubiera quedado en divertirte con los colegas del barrio.
Llegaron las novias, llegó el ¿amor? Creo que lo que sentía en aquel momento era deseo y encaprichamiento, más que elevarlo a tan altas cotas. No llegué a conseguir esos sentimientos tan sublimes que algunos de mis compañeros sí sentían. Quizás la vergüenza me comía en algunas ocasiones. Quizás era que no sabía cómo hacerlo. Alguna vez quise decirle a alguna chica que me gustaba mucho. La primera vez que los hice me tome unas cervezas para envalentonarme. Me salió bien. En realidad, me salió fatal. Aprendí a no esforzarme, a no sentir mariposas en el estómago ni que se me secara la boca ni a atrancarme y no encontrar las palabras…A partir de ese momento dejé que mi valor dependiera de las copas que tomara. Mal hecho. Muy mal hecho.
Ene se momento empezó mi lenta y progresiva caída libre. No me lo podía ni imaginar. Con lo chulo y listo que me creía yo en ese momento. Con lo que me pavoneaba delante de mis amigotes. Madre mía, que equivocado estaba.
“Beber, beber y bailar, y si solo se puede beber pues solo beber (y whisky viene y whisky va)”
Ciudad Jardín, “Beber y bailar”
Viernes o sábado. De noche. Salir arreglado y preparado para divertirte de casa. Empezar por beberte unas cervezas con unas tapas. No comerte las tapas para que se te suban mejor. Beberte una nevera de cervezas, empezar por rubias, continuar con negras, mezclarlas con chupitos, seguir con copas, terminar con tragos largos con hielo. Beber hasta emborracharte y perder la conciencia. Follarte a otra tía tan borracha como tú y de
la que no sabes el nombre (o no te acuerdas) en un portal (¿tu casa? ¿la suya?). Jurarle que al día siguiente la vas a llamar. Mentira. Todo es una gran mentira.
Tirarle los tejos a una amiga de toda la vida que te tenía cariño y estima cuando estabas sobrio. Intentar follarte a la hermana de un amigo que conservabas desde el colegio y que te tenía aprecio. Los dos te tenían aprecio. Pelearte con uno que piensas que te ha mirado mal o que te parece que no te ha mirado.
Bailar como un zombi. Creer que estás bailando cuando solamente arrastras los pies y te caes al suelo de pura borrachera.
Llegar a casa hecho una mierda, sucio y derrotado. Comer como una bestia antes de acostarte. Meterte en la cama, correr hacia el baño y vomitarlo todo: alcohol, comida, bilis…
Bienvenido a una noche de fiesta. Qué divertido.
“Celebrate, the party is over, I´m going home…”
(Felicidades, se acabó la fiesta, me voy a casa)
An Emocional Fish, “Celebrate (party is over)”
Cerrar todos los bares. Acostarte el último. Beber más que nadie. Beber cada día más, beber, vomitar, volver a beber. Besar a una chica con olor a vómito en el aliento. Vomitar y follártela en el mismo sitio donde has vomitado. Pelearte con quien sea por cualquier cosa, hasta hacerle sangre, hasta que te parten la cabeza. Ver como a un amigo le destrozan la cara con el candado de una moto. Beber. Desinfectarte una herida con tequila. Continuar la fiesta después, orgulloso de tu hombría.
Hay una hora de la noche en que el cajero automático te invita a copas. Después, al día siguiente, no tienes ni un duro, hay un puñado de papeles con los datos del banco en tu bolsillo y te van a cargar un montón de dinero de intereses. Ya lo has jodido todo. Ahora te toca mentir y lloriquear para que el banco no te embargue hasta el aliento.
“One scotch, one bourbon, one beer”
(Un whisky escocés, un bourbon, una cerveza)
John Lee Hooker, “One scotch, one bourbon, one beer”
Aburrirte todos los días. Esperar al fin de semana. Tirarte toda la semana planificando lo que vas a hacer. Ir al supermercado, comprarte una botella de escocés, una botella de
Kentucky y una caja de latas de cerveza. Tomarte el pulso mientras lo compras todo. 180 pulsaciones por minuto en reposo. Se te va a salir el corazón por la boca. ¿Y si te echas una cerveza antes de pasar por la caja? Al fin y al cabo, lo vas a pagar todo.
Nada más emocionante que beberte Escocia en un vaso. Al principio poco a poco, con un refresco, después en vaso largo, al final a palo seco. Con el resto de la canción cambias el sabor de tu boca y ayudas a que se te suba o se baje. Mentira, estás tan trompa que no sabes ni lo que te estás tomando.
Aprendí a combinar bebidas en las borracheras: un tipo de priva hace que se suba otra y la cerveza sirve siempre para rebajarla. Aprendí a disfrutar de las resacas y tomarte una caña para seguir colocado. Consumir más whisky después de la cerveza para tener el cerebro en una nube tóxica. Seguir con este ritual hasta no poder más. Olvidarte de todo para no tener que dar explicaciones. Caerte al suelo, quedarte dormido.
Levantarte y volver a empezar. Una y otra vez.
“Remedy is all I need”
(Un remedio es todo lo que necesito)
The Black Crowes, “Remedy”
Llegas a un punto que la priva es tu medicina. Se convierte en tus analgésicos, tus antidepresivos, tus ansiolíticos, tus antipsicóticos…A partir de ese día tú no le vas a contar tus secretos a nadie porque piensas que nadie te puede entender. Además has llegado a un punto en el que no sabes ni por dónde empezar. A partir de ese día tú lo que quieres es evadirte por un rato, escapar de tus pensamientos, olvidarte de ti mismo y de todos los que te rodean. Y ya sabes cómo conseguirlo. Y rápido.
Llega un momento que nadie te tiene que invitar a tomar una copa. Hay un día en que has tenido un problema y bebes. Te has peleado con un compañero y bebes. Te sientes solo y bebes. Te duele el estómago y bebes. Te duele la cabeza y bebes.
Hay un día que el Real Madrid gana un partido de fútbol y antes de que el árbitro pite el final tú ya te estás vistiendo para salir a recorrer los bares hasta inflarte.
Llegas a un punto en que si tienes que elegir entre quedar con una mujer o quedarte solo en casa decides no complicarte la vida y no llamas a nadie. Tú ya tienes una cita. Con una botella de algo fuerte que te ayude a no ser tú por un momento. Por unas horas.
El día que sabes que has perdido los papeles es aquel en el que te sientas en el sofá de casa y sin ninguna excusa te clavas poco a poco una botella de cualquier cosa. Sin hablar con nadie. Porque sí.
“I´m just Doctor Feelgood and I´ll be your Frankenstein”
(Tan solo soy tu doctor Curalotodo y seré tu Frankenstein)
Motley Crüe, “Doctor Feelgood”
Hay un salto grande en tu relación con la bebida y es cuando empiezas a tomarla directamente de la botella. Ya no te hacen falta vasos como intermediarios, ya la relación con el alcohol es más que íntima.
Por fin llega un momento en que no necesitas familia ni pareja ni amigos ni aficiones ni trabajo. A partir de ese día beber es tu única ocupación. A jornada completa. La primera vez que lo haces, al día siguiente te quema la garganta y te rechinan los dientes. El malestar que sientes en el estómago y la cabeza hace que te den ganas de vomitar. Para no hacerlo echas otro trago. Y otro más.
Ya no es divertido. Ni siquiera te ríes. Y quitas los espejos del salón para no verte la cara cuando estás borracho. Te das pena. Y no te puedes engañar. Nunca más te vas a poder engañar.
“Clean, the cleanest I´ve been, you know what I mean…”
(Limpio, lo más limpio que he estado, sabes lo que significa…)
Depeche Mode, “Clean”
La primera vez que pasé por la puerta de un centro fue por probar. Realmente no creía que me hiciera falta, pero estaba harto de los comentarios de mi madre y de algún viejo amigo que me quedaba. Cada vez que veía a alguien por la calle me decían que tenía mal aspecto. Que si me pasaba algo. Inmediatamente te venían los pensamientos a la mente: Qué cabrones, si estoy hecho polvo, a ti qué te importa, es mi vida, no le pido nada a nadie…Llegó un día en que se me agotaron la excusas y fui a un centro a mirar qué podían hacer por mí. Medicación por un tubo (gotas, ansiolíticos, antidepresivos…Geniales para combinarlos con más priva), grupos de terapia, entrevistas con psicólogos, talleres…Me servían durante un tiempo. El problema estaba en que cuando me preguntaban si echaba de menos una cerveza y les decía que no, se
quedaban tranquilos. Y era verdad, yo no echaba de menos una cerveza. Yo lo que echaba de menos era pillar una cogorza de tamaño familiar y olvidarme de la vida tan aburrida y agobiante que llevaba. Y yo me volvía a emborrachar cada cierto tiempo. Sin motivo aparente. Porque sí. Y cuando me preguntaban qué había fallado yo no sabía qué contestar. Hoy sí que lo sé. Debería haberles contado que tenía un pensamiento atrancado en mi cabeza: Te echo de menos, botella. No me abandones nunca y yo no te dejaré a ti. Mi mujer, mi vida, mi familia. Lo eres todo para mí.
¿Cómo explico yo esto en un centro? ¿Cómo le hablo de esto a un psicólogo por muy clínico que sea? ¿A un médico que te ve diez minutos en una cita? ¿A mi pobre madre que llora cada vez que me ve hundirme en la miseria y apagarme poco a poco?
Esto ya no es vida. Ya no tiene gracia. Dejó de ser divertido hace tiempo, pero ahora ya no puedo salir de aquí. Hay quien dice que hay luz al final del túnel. Yo de momento no veo ni el túnel.
“Why can't we not be sober? I just want to start this over. Why can't we drink forever. I just want to start this over.”
(¿Por que no podemos estar sobrios? Solo quiero empezar esto de nuevo
¿Por que no podemos beber por siempre? Solo quiero empezar las cosas de nuevo)
Tool, “Sober”
Hoy soy otra persona. Ni mejor ni peor, tan solo diferente. Creo en mí mismo, confío en quien soy. No necesito ninguna mentira ni escondite para reconocer que me he equivocado, que me sigo equivocando.
Llegué a un lugar donde me escucharon. Donde me dejaron elegir. Donde me hicieron de espejo y me ayudaron a entenderme, a respetarme, a quererme, a perdonarme. A pedir perdón. A recuperar mi dignidad. A descubrir que mis debilidades son lo que me hace más fuerte. A permitirme un segundo de duda. A reconocer mis ansiedades. A echar de menos quien fui. A decirle adiós para siempre.
Nunca se puede empezar de nuevo. No puedo olvidar, no debo olvidar. En el fondo de mi corazón y mi alma me he sentido en paz. Eso debe ser bastante para no volver a caer. Para encontrar mi camino y ser feliz. Sentirme feliz.
Me ha costado un mundo llegar hasta aquí. Cada día de mi nueva vida doy gracias por disfrutar de un nuevo día fresco y en seco. Los días buenos, los regulares, los malos, los asquerosos, los maravillosos. Los momentos del amor y los de la rabia. Siempre en
seco. La vida fresco sabe diferente. Es muy difícil, eso sí. Pero más difícil es la otra vida.
Hoy tan solo soy una persona. Yo.
martes, 5 de enero de 2010
2009: El Signo de los Días Extraños
La Negra Sexy de los videoclips canta mientras los dos Negros Sonrientes bailan agarrados ¿Es esto la Casa Blanca? Al final del año, las medidas de seguridad se han vuelto a endurecer. Sigue siendo América.
España paga a los Negros Ladrones, mal llamados piratas, para que libere a los (mal llamados) españoles con bandera de conveniencia, ganadores del premio “Atila” del Mar ¿Existe de verdad un Tribunal Supremo?
Ha fallecido en acto de servicio el Rey de los Yonkis. Hace diez años fue ejecutado públicamente cuando era el Rey de los Pedófilos. Ahora que está muerto vuelve a ser un genio de la música pop. ¿La Hipocresía es uno de los Pecados Capitales?
Seguimos buscando a Lorca en los barrancos y no lo encontramos en los libros donde sabemos que está. Yo vivo al lado de las excavaciones y no me acerqué a cotillear, ese trabajo se lo dejé a la televisión.
Una chantajista del Sahara hizo en Lanzarote lo que no tuvo valor de hacer en Washington. A cambio, la jaleamos y aplaudimos por humillarnos en el Mundo. Así somos.
Un hombre sano de 31 años murió de una gran enfermedad de nombre pequeño. Un abuelo de 94 la pasó y está vivo. El día de Año Nuevo me dijo que prefería haber muerto, que no se deberían vivir tantos años, que estaba cansado de la Medicina. Igual tiene razón.
Un analfabeto portugués es la viva imagen del éxito. Un analfabeto asturiano es la viva imagen del fracaso. Equidistancia.
Un pura sangre manacorí revienta en la pista porque nadie le frena. Un gigantón de Sant- Boi se desgarra los gemelos de las piernas tras más de cien partidos. El deporte (no) es sano.
El Cambio Climático es una falacia mundial: inundaciones, hambrunas, deshielos, tempestades y calores infernales…No fuimos capaces de llegar a un acuerdo, ni siquiera de echar a patadas a todas las cabezas malpensantes y a sus estómagos agradecidos de compañía al Mar del Norte.
¿Y la Crisis, el Paro, las obras, la Corrupción, el SIDA (¿existe todavía el SIDA?), la ETA…?
Demagogia. Medias verdades, sonrisas, frases grandilocuentes. Tontos, pero felices.
¿Podemos?
España paga a los Negros Ladrones, mal llamados piratas, para que libere a los (mal llamados) españoles con bandera de conveniencia, ganadores del premio “Atila” del Mar ¿Existe de verdad un Tribunal Supremo?
Ha fallecido en acto de servicio el Rey de los Yonkis. Hace diez años fue ejecutado públicamente cuando era el Rey de los Pedófilos. Ahora que está muerto vuelve a ser un genio de la música pop. ¿La Hipocresía es uno de los Pecados Capitales?
Seguimos buscando a Lorca en los barrancos y no lo encontramos en los libros donde sabemos que está. Yo vivo al lado de las excavaciones y no me acerqué a cotillear, ese trabajo se lo dejé a la televisión.
Una chantajista del Sahara hizo en Lanzarote lo que no tuvo valor de hacer en Washington. A cambio, la jaleamos y aplaudimos por humillarnos en el Mundo. Así somos.
Un hombre sano de 31 años murió de una gran enfermedad de nombre pequeño. Un abuelo de 94 la pasó y está vivo. El día de Año Nuevo me dijo que prefería haber muerto, que no se deberían vivir tantos años, que estaba cansado de la Medicina. Igual tiene razón.
Un analfabeto portugués es la viva imagen del éxito. Un analfabeto asturiano es la viva imagen del fracaso. Equidistancia.
Un pura sangre manacorí revienta en la pista porque nadie le frena. Un gigantón de Sant- Boi se desgarra los gemelos de las piernas tras más de cien partidos. El deporte (no) es sano.
El Cambio Climático es una falacia mundial: inundaciones, hambrunas, deshielos, tempestades y calores infernales…No fuimos capaces de llegar a un acuerdo, ni siquiera de echar a patadas a todas las cabezas malpensantes y a sus estómagos agradecidos de compañía al Mar del Norte.
¿Y la Crisis, el Paro, las obras, la Corrupción, el SIDA (¿existe todavía el SIDA?), la ETA…?
Demagogia. Medias verdades, sonrisas, frases grandilocuentes. Tontos, pero felices.
¿Podemos?
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