Perdón por el retraso, esta entrada estaba escrita antes del fallecimiento de mi abuelo. Espero que os guste. XXX Yimi
Estoy todavía alucinando: he estado en NOLA! La ciudad más excesiva, arrogante, pobre, educada y maravillosa que una persona puede imaginar. Desde que bajas del avión y cambias el aeropuerto internacional de Miami por un aeródromo llamado Louis Armstrong sabes que has llegado a un sitio diferente.
Mi visita ha sido por motivos de trabajo, lo que no me ha impedido patearme a muerte el French Quartier, disfrutar del mercado, del río Missisipi y tomarme un café con jazz del bueno en el Café du Monde. Eso sí, he sufrido la enorme decepción de conocer la miserable Bourbon Street, llena de bares con fulanas, White y Black trash, bares que huelen mal, paletos maltratando canciones de Aerosmith, Foreigner, Coverdale..Bebidas baratas, malas bandas, golfas de medio pelo. Parece una feria de pueblo española.
Miles de imitadores de Louis Armstrong, algunos con más fortuna que otros (grandioso el que canta en el Café du Monde). Músicos callejeros que tocan con el corazón lleno y la barriga vacía, haciendo que “When the Saints are marchin´ on” haga llorar de la emcoión a la persona que te escucha al otro lado del teléfono, a miles de kilómetros de NOLA.
La ciudad es excesiva en todos los aspectos, tiene encanto, para dedicarle un tiempo, seguro; para vivir en ella, no lo sé. Tiene también un punto decadente y egoísta, con los barrios sin reconstruir a quinientos metros de la ciudad de negocios(Tremé es una pura ruina) y los negros colgados en el Riverside viendo los días pasar empapados en los restos de las bebidas de los turistas (también hay algún White trash tirado en la orilla, solo y abandonado a su suerte).
Los parques, los cementerios, los restaurantes…toda la ciudad está llena de música. El Hard Rock café con un traje de Gene Simmons (etapa Destroyer), el House of Blues (por desgracia estaban los Wailers de Bob Marley), los clubes...
NOLA es una aventura que recorrer caminando. Pasear por el Jardín del Bien y del Mal. A ser posible, a medianoche.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario