El moderno análisis por competencias fomenta la actitud del trabajo en equipo como elemento de desarrollo profesional. ¿Y cuando el objetivo de un equipo es no trabajar? ¿Qué postura toman los gurús de la gestión de proyectos frente a los problemas que aparecen en un grupo así?
La dictadura de esta actitud puede convertir el desarrollo individual en una teoría de la igualdad por abajo, en una suerte de raquitismo intelectual en el que nadie puede destacar por encima de los demás. Al final, la tiranía grupal se deriva en el reino de la mediocridad.
Nos igualamos en carencias, nos comparamos por abajo...al final, en vez de crecer, se mengua.
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