El timo de la estampita de las nuevas generaciones ha sido la importancia de la formación para alcanzar un glorioso puesto de trabajo. Te obligaban a estudiar durante 20 años, a aguantar un par de años más cobrando como becario o en prácticas o a prueba o con contrato temporal para después ser un poco más de mileurista y agradecido porque la cosa está muy mal. Normalmente necesitan tu titulación para cumplir los requisitos legales de la administración, con lo que todos agradecidos y los diplomas terminan sirviendo para algo.
La paradoja está en que la mayoría de los reponsables de revisar las titulaciones no poseen acreditaciones académicas; que los administradores públicos no cumplen los requisitos para ejercer en un puesto similar en la empresa privada; que las inversiones en I+D han ido a parar a las mismas empresas que han hundido el mercado que ha hecho necesario que se invierta en I+D; que los investigadores jóvenes cumplen el mismo ciclo que el resto de los miembros de las nuevas generaciones formados y poco más que mileuristas...
El timo de la estampita, la estafa Ponzi, el tocomocho...en versión I+D.
el dinero del desarrollo se lo llevaron a casa y calentito un grupo de catetos analfabetos que se metieron en política y/o en la promoción urbanística. Ellos se lucraron con las obras públicas, los fondos FEDER, los planes MEMTA, las acciones prioritarias, el desarrollo local y regional...
¿Quién lo pidió el currículum vitae a los que tomaban las decisiones sobre el dinero grande? ¿Quién reviso sus cuentas?
Enriquecerse en un pais es posible en dos momentos y a dos velocidades diferentes: lentamente mientras crece y se desarrolla; rápidamente cuando se destruye, como durante una guerra.
El año 2009 aumentó el número de ricos en España, record absoluto.
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