El egoísmo se ha transformado en una de las Bellas Artes, escondido detrás de una mal entendida competitividad, nacida del "american way of life" y herencia de las sectas protestantes que llegaron a los Estados Unidos (en muchos casos tras haber sido expulsados de Europa por radicales) y que han creado esa escuela jansenista que encubre la desigualdad tras la denominada "igualdad de oprotunidades", una falacia que sustenta una entramado de discriminación social y económica.
La otra vertiente del egoísmo es ese individualismo nacido en un exagerado culto a la personalidad.
"No le debo nada a nadie, daie me ha dado nunca anda, no tengo nada que devolverle a nadie"
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