Tras la generalizada desconfianza que he mencionado al tratar el individualismo se esconde una falacia de control por exceso, en la que no te puedes responsabilizar más que de lo que has hecho tú directamente; y, aún de eso, si has tenido la desgracia de contar con la ayuda o participación de alguien externo te puede servir para eximir tu responsabilidad y cargarle los muertos a esos agentes ajenos a tu voluntad.
"Si yo no lo hago, no se hace bien. si yo no me pongo a hacerlo. ninguno movéis un músculo. Prefiero que no hagáis nada a que no lo hagáis a mi manera"
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