Nos han hecho creer que la estructura social y económica es variable en sus posiciones, tanto de subida como de bajada. Que cualquiera puede esforzarse para conseguir el desahogo que merece un trabajador honrado; que los deshonestos fulleros del escalón superior serán castigados por su mala praxis con un descenso en la escalera. Que el trabajo lleva implícita una recompensa proporcionada a tu esfuerzo.
No solo no es cierto, sino que esta creencia se ha convertido en una justificación, una excusa para conseguir la ganancia secundaria del status quo, de los abusos, de los engaños: si eres capaz de llegar a la posición de privilegio, entonces podrás utilizar tu cuota de poder como a ti te dé la gana. Abusos incluídos en el paquete de servicios.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario