La madre de mi mujer se ha puesto enferma por esforzarse para conseguir el bienestar de sus hijos.
Mi madre necesita que la cuiden: está agotada de ser la cuidadora de su propio padre, mi abuelo.
Mi hija de nueve meses me castigó ayer por haberme marchado de su lado sin decírselo.
A veces mi mundo gira al revés del Mundo. O casi.
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