domingo, 2 de mayo de 2010

LA FALSA EPIDEMIA DEL ÉXTASIS/XTC: LA ALARMA SOCIAL Y LAS MENTIRAS PÚBLICAS

Quisiera alertar sobre los riesgos de las alarmas mediáticas y las consecuencias de desenfocar los problemas y presentar informaciones sesgadas. En mi opinión, hubo un ejemplo muy doloroso y que a largo plazo se ha mostrado como una muestra de descoordinación entre medios de comunicación, sociedad y poderes públicos:
En la década de los 90 hubo una gran alarma sobre el riesgo de consumo de una serie de derivados anfetamínicos denominados “Éxtasis” que aparecieron vinculados a una serie de fiestas de música techno y variantes, denominadas “rave parties”, que consistían en una reunión multitudinaria en una nave o macrodiscoteca que podía llegar a dura varios días y en las cuales se consumían estas pastillas con agua o zumos. En algunas de estas fiestas (concretamente en una “party” organizada en Málaga en el Pabellón Martín Carpena) hubo varios fallecidos por paradas cardiorrespiratorias debido al consumo abusivo de metanfetamina (el famoso “éxtasis” o “XTC”). Se produjo una enorme repercusión de estos casos, se realizaron una serie de campañas alertando sobre estas sustancias y…despareció la alerta.
¿Cuál es el estado de esa cuestión? Que siguen existiendo pastillas, que se toman mezcladas con alcohol, que no existe en Andalucía un grupo de consumidores que se puedan considerar puros de estas sustancias, sino que sus consumidores usan de manera habitual alcohol cannabis y cocaína, que son los mismos consumidores de otros contextos no recreativos…Pero sobre todo, que en la época en que surgió la alarma por el Éxtasis se banalizaba el uso de la sustancia que se ha convertido en la gran epidemia de principios del siglo XXI, la cual estaba considerada la droga del éxito social en los 90, que se convirtió en la droga de las fiestas en los finales de esta década y que hoy en día nos ha convertido en el segundo consumidor absoluto del mundo y el primero en porcentaje de consumo por cada 10.000 habitantes: la cocaína. Con lo que la falsa alarma del éxtasis provocó la cortina de humo ideal para la epidemia de la cocaína.
Algo falló en ese momento. Debemos tener suficientes mecanismos de control para poder elaborar ajustes frente a estos malfuncionamientos. El problema es que el fallo fue en diferentes niveles: medios de comunicación, sociedad, sanidad, instituciones públicas, políticos…Deberíamos darnos cuenta de qué fue para que no se repita. Por lo menos, para aprender del error que ya hemos cometido.

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