Me tiembla un ojo desde que sé que me tengo que enfrentar a lo que debía haber cortado hace mucho tiempo.
Mi ansiedad es mi condena por no querer verme como un traidor.
La pena impuesta por evitar el juicio sumarísimo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario