Esta semana he estado muerto de miedo. Me despertaba a media noche, sudando a mares, se me aceleraba el pulso, me veía a mí mismo en una encrucijada en la que nunca me había imaginado, tenía ganas de llorar...He estado aterrado.
Y me ha encantado estar muerto de miedo porque estamos esperando un niño. Y tengo miedo porque quiero que salga sano, y feliz, y que su madre esté bien siempre, y que me quieran mucho los dos.
Porque yo ya les quiero tanto que me da miedo perderlos. Qué gozada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario