jueves, 1 de enero de 2009

Verdades como puñetazos de sentimientos VII: Envidia

Negarse a sentir es un amanera de ir poco a poco negándote a aceptar tus propios errores. ¿Qué es la envidia sana sino una manera de negarte a reconocer que deseas, anhelas y pretendes algo que ha conseguido otra persona?¿Por qué es tan negativo sentir envidia? ¿Acaso no la sentimos todas las personas?
Deberíamos darnos cuenta del daño que nos hace nuestra negación, la reducción de nuestros sentimientos en buenos y malos, en puros e impuros, en pecados y virtudes. Deberíamos criticar más los hechos y nuchísimo menos los sentimientos de las personas, deberíamos machacar a esos modelos de virtud capaces de destruirle al vida a los demás con el rodillo de sus valores amparados en sus religiones de la Edad Media.
Siento envidia de las personas que saben reconocer cuando los sentimientos son de verdad y cuando son falsos para quedar bien frente a los demás. Siento envidia de los que son felices. siento envidia de las personas que tienen hijos pequeños. Y voy a luchar con todas mis fuerzas para ser feliz, ser sincero y tener hijos. Ni sano ni insano.

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