Hoy un hombre me ha recordado en qué consiste la dignidad:
hubo un día que ese hombre necesitaba que otro hombre le hiciera una caricia, un gesto amable, una muestra de cariño. No había deseo sexual, ni había confusión entre los dos. Tan solo el afecto puro, sincero y leal de dos hombres que compartían y comparten una esperanza. Y los dos hombres se ruborizaron en su momento y se han reído hoy al recordarlo. Y para los dos era un gran día.
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