sábado, 13 de diciembre de 2008

Ética II

He tenido la fortuna de ver a personas dándose a otras personas, entregando su afecto sin esperar nada a cambio, sintiendo la frustración de la mentira,el abandono y la traición, resignándose a seguir luchando, peleando por su vida o por la vida de otro que no sabe si quiere vivir o no. Y no han presumido de ser buenos cristianos. De hecho, algunos ni siquiera eran cristianos.
He tenido la desgracia de escuchar a cristianos de fe profunda cómo se colocan en posición de superioridad moral con otras personas, de obligar a las personas a conocer los Evangelios, a imponer su fe a quien no quiere que le hables de fe.
Un gran psiquiatra dice que hay que ayudar a los cristianos. Para él, todos somos cristianos aunque no creamos. Aunque él tampoco haga proselitismo de su fe.
Yo tengo claro de parte de quién estoy. Ayudemos a los cristianos. Aunque yo no sea creyente.

No hay comentarios: